Cuento de terror invocando al diablo

Cuento de terror invocando al diablo

Mi amigo Boris proveniente de Rusia estaba de nuevo en la ciudad. Tenía muchos años sin verlo. En cuanto llegó al aeropuerto, fuimos al hotel para que dejara sus cosas y después lo invité a tomar una copa.

– Pero cuéntame, ¿cómo te ha ido?

– Bien dentro de lo que cabe. Las cosas en Rusia están un poco mal, pero afortunadamente vamos saliendo adelante. ¿Y tú cómo estás?

– Yo también me encuentro bien, por supuesto, con algunos problemas familiares pero nada que no se pueda solucionar con un poco de tiempo.

Seguimos conversando y pronto el tópico cambió y empezamos a hablar de cuentos de terror, Boris conocía algunos de los más aterroriza antes que he escuchado nunca.

Me dijo que hay una manera para ver al Diablo. La fecha exacta debe ser el 30 de octubre a las 12:00 de la noche, luego de que transcurran 11 campanadas. Sólo se necesitaban seis velas de color morado y seis de color naranja y estar con las luces apagadas en un espacio vacío.

Le comenté que la historia me había fascinado y que me gustaría probar dicha teoría para ver si era cierto. Además, como sólo faltaba una semana, Boris estaría ahí para fungir como un testigo de los acontecimientos macabros que quizás sucederían.

Nos pusimos en mi garaje y colocamos las velas en círculo. Después encendí la cámara de vídeo y esperamos a que dieran las 12:00 de la noche. Antes de que diera la hora, mi amigo me pidió que me pusiera detrás de la cámara y pues él quería ser quien esperara al Diablo.

Las campanadas sonaron y lo único que yo pueda ver fue una fuerte luz que me deslumbro. Luego con la vista ya aclarada me acerqué a él.

– ¿Qué sucedió? Pregunté.

– Lo he visto a los ojos. Ahora estoy ciego. Mencionó tartamudeando.